¿Os acordáis de aquello de: si no sabes comer en la mesa te vas a la cocina?
Hace mucho tiempo que nadie pronuncia una frase de ese tipo. El mundo de hoy se ha rendido a los niños, son los reyes, marqueses y todos los demás títulos nobiliarios que se os ocurran. La vida familiar se rige por lo que los niños demandan, dejando a los adultos siempre en segundo plano. Les compramos mil cosas, soportamos parques temáticos, celebramos sus fiestas en castillos hinchables, los apuntamos a clases de esgrima y trombón…
Nos merecemos tomarles el pelo alguna vez, aunque solo un poquito.