Niños como yoVivimos en un mundo conectado. Con pulsar un botón podemos trasladarnos a cualquier parte del planeta y visitar maravillas y catástrofes, para luego volver satisfechos a la comodidad de nuestros sofás, nuestros cafés recalentados en el microondas, el mando a distancia y la ducha caliente.

Educamos a nuestros hijos hablando de refilón de otros hijos que pasan hambre y frío, que deben huir de países en guerra o sobrevivir a huracanes, pero siempre desde la distancia y el desconocimiento.

Este libro es una puerta abierta a cómo viven de verdad otros niños del mundo, niños felices aunque no tengan televisor ni videojuegos, que nos presentan a sus amigos y a su familia , nos muestran su escuela y su libreta, su casa y su mascota, su comida favorita.

De todos los libros que leí con mis hijos este era uno de nuestros preferidos, mil veces revisado antes de apagar la luz, de los pocos que no regalé a sobrinos o ahijados porque sabíamos de memoria los nombres de esas niñas y niños que nos miran desde fotografías a todo color, con los que disfrutamos imaginándonos sus vidas en países lejanos.

Es un libro útil para educar, para abrir los ojos a otras vidas, a otras maneras de pensar y apreciar lo que tenemos y lo que no tenemos. Un libro para ver con calma, página a página, buscando los pequeños detalles del día a día, para aprender cómo es la vida en otros sitios desde el punto de vista de los más pequeños.

Un buen libro.