FAMILIA

familia3La vida moderna influye de manera decisiva en las familias de hoy en día. La situación del mercado laboral, familias monoparentales, cuidadores ajenos a la familia, edad de progenitores, etc., son algunos de los aspectos que intervienen actualmente en el modelo familiar, y en ocasiones padres y madres se ven desbordados por el comportamiento de sus hijos sin saber cómo instaurar rutinas y patrones de conducta adecuados. En estos casos, la dinámica familiar suele seguir una pauta de gritos, peleas y recriminaciones constantes que desestabiliza la relación cotidiana provocando estrés, cansancio y sentimientos de culpa, tanto en padres como en hijos, todo lo cual conlleva consecuencias negativas a corto y largo plazo.

Actualmente, las nuevas investigaciones en el campo de la terapia familiar se orientan a considerar los problemas individuales dentro de un ámbito más amplio que, en el caso de niños y adolescentes, abarca a toda la familia como sistema unitario en el que transcurre la vida, con influencia recíproca en todos sus miembros. Esto no ocurre sólo en familias desestructuradas o aquellas que tienen muchos problemas, también sucede en las familias normales y corrientes, con una vida estable y tranquila pero que pueden estar viviendo una etapa complicada en la educación de sus hijos.

Asistir a un profesional será necesario en aquellos casos en los que las pérdidas de control se produzcan con demasiada frecuencia, se hayan deteriorado las relaciones en la familia o no se consiga con normalidad que los hijos funcionen razonablemente bien con las normas internas, con las obligaciones fuera de casa o con otras cuestiones problemáticas.

Está comprobado que un sencillo entrenamiento en habilidades de los padres mejora la convivencia familiar, rompiendo esa dinámica o círculo vicioso que se ha instaurado en el día a día.